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2018 a la baja ¿Deflación de burbuja o estabilización?

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Lo sé, he dejado la columna abandonada. Puedo hacer un mar de excusas, pero la cotidianeidad, que en las fiestas de Navidad y año nuevo descolocan las agendas de uno, me absorbe y por ello este espacio ha estado en pausa durante casi 3 meses; en donde los cambios en estos rubros digitales han sido un aluvión de especulaciones y debate de conceptos que, tanto defensores y detractores, han participado en la discusión sobre los comportamientos volátiles de los mercados. Por ello, he decidido (un poco más tarde que temprano) volver a difundir sobre estos temas en donde el desconocimiento de la naturaleza de estos activos digitales ha traído un sinnúmero de personas que opinan de manera errónea o bien sin suficiente información.

La medianoche del 17 de diciembre pasado tenía en vilo a muchos, el primer activo digital transferible entre personas iguales había rozado la barrera de los veinte mil dólares, barrera que hasta ahora no solo no se ha roto, sino que, en un solo mes, ha visto una caída de más del cincuenta por ciento de su valor, llegando a perder casi 25 por ciento del mismo en días y hasta unas pocas horas de diferencia. Sin embargo, la reina de las criptomonedas no fue la única en probar esa suerte, ya que en el mismo periodo se vieron reducciones similares en la capitalización de las monedas más importantes.

En una industria naciente y donde la poca información sólida y confiable escasea; en donde la prensa y su supina ignorancia salen a flote a la hora de emitir argumentos serios; refiriéndose a dicha caída en base a las propiedades del bitcoin y demás monedas sin saber los elementos en que lo hacen escaso y, por consiguiente, dignos de valor; además del oportunismo de ‘’influencers’’ y personalidades que, si bien tienen un grado notable de experiencia en el mundo de la bolsa y su comportamiento, carecen del entendimiento de los factores que inciden en el precio de las criptodivisas. No es la primera vez que el bitcoin ha caído de manera tan estrepitosa, sólo basta ver su comportamiento en el 2013 en donde llegó a los miles de dólares cuando en 2012 y a inicios del 2013 estaba llegando a la centena de dólares o bien se mantenía en dos dígitos. Pero lo importante es que la tendencia siempre fue al alza. Sí. La fluctuación es un factor que impide dar un velo de estabilidad al mercado, pero por algo el investigar nos ha llevado de las cavernas hasta el espacio.

En mi primera columna, dejé en claro al exponer que la red bitcoin es descentralizada; que su sistema de firma digital permite determinar las unidades de valor que han sido transferidas; la naturaleza digital permite que este activo se subdivida en varias partes y su transporte sea ligado a la llave o cartera del usuario que da el acceso a la locación de la red en donde reposan tus activos; su creación en el minado además tiene un incentivo para certificar transacciones y la obtención de la recompensa dan incentivos para que su uso y, últimamente, la confianza en este sistema le da el valor a esta criptomoneda. Lo que quiere decir que la red depende del uso tanto de los usuarios como de los mineros para que la misma funcione.

Entonces, viendo la perspectiva global, es imposible, por definición, que el bitcoin sea una burbuja el activo en sí; ya que financieramente una burbuja es un término para evidenciar la sobreoferta o demanda de un bien o servicio determinado; sin embargo, este concepto se aplica en mercados organizados; o sea, mercados regulados de valores y en donde la ley financiera tiene influencia de las políticas monetarias del país. Lo que implica que el bien a cotizar en dicho mercado está constreñida su suerte a los factores humanos en donde esté. Ejemplo, cotizar petróleo en Dubai y esperar réditos luego de haber invertido en la bolsa de ese país, es distinto a invertir en bonos de PDVSA (petróleos de Venezuela) ya que, en esta última, el valor de la moneda local es casi ninguno y la situación del país genera distintos riesgos, fuera de que en ambos casos el bien y la industria son los mismos. En las criptomonedas, esto cambia debido a que estos activos, debido a lo descentralizados que son a la hora de transaccionar, no asuman riesgos de los países y mercados cuyas políticas económicas son las que en un principio aumentan o disminuyen dichos riesgos.

Otra perspectiva es la estacional, en donde por la fecha, los inversores han querido cobrar en dinero fiduciario los activos digitales para poder ir a consentirse en su consumismo tan regular para la época festiva, luego de un año de ganancias considerables. Lógica 101: Normalmente inicio y final de año, en todo el ámbito comercial, es una época de invertir y/o cobrar pues es donde se llagan a los puntos culminantes para monitorear la inversión y decidir si se cobra la misma o bien se mantiene.

Concluyendo mi breve retorno, la estabilización es el fenómeno que estaremos lidiando en este 2018 para las criptomonedas. Esto se verá debido a que cada vez son más los actores que crean activos digitales que ya han superado los elementos principales del bitcoin; por lógica de creación y uso de criptomonedas, atraen a nuevos usuarios y los viejos cambien un activo por otro, con la finalidad competitiva entre ellos y así inicien su competencia, en donde las fluctuaciones sean cosa del ayer para que nuevas comunidades y modelos de negocio sigan irrumpiendo en esta gris existencia

 

Samuel Anguizola

 

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